Julio-Septiembre 2011
UN AMIGO DEL DHARMA NOS DICE POR QUÉ
Pregunta del lector: Uno ve continuamente en el noticiero nuevas tragedias, desastres naturales, guerras, escasez de alimento, etc. ¿Cómo puedo tomar esto como parte del camino y guardar la compostura incluso si lo impensable sucede frente a mí?
Responde Tim Burress; Traducido por Marilena Molinaro
El sabio tibetano Milarepa es frecuentemente representado sosteniendo una mano en su oreja, como escuchando. Hay muchas explicaciones para esto pero la que más me gusta es la que muestra como el tomó cada experiencia en la vida como una lección, como la práctica. Nosotros podemos hacer lo mismo también. Todo lo concerniente a la vida que sube o baja, grande o pequeño, alegre o trágico, puede ser transformado en una práctica eficiente porque son más bien nuestras mentes que suben y bajan, no los fenómenos externos.
De hecho, las situaciones placenteras son frecuentemente las más difíciles de asimilar al camino. ¡Queremos disfrutar el momento, no practicar! Las situaciones indeseadas son más fáciles. Considera los tres principales caminos (renuncia, bodhichitta y sabiduría). Los desastres, las tragedias, las enfermedades, etc., desenmascaran la naturaleza del sufrimiento del samsara tal como es. Piensa en tu preciosa vida humana, todo lo que puedes lograr con ella y entonces mira cuan rápida e inesperadamente puede terminar. Mira los videos de las ciudades destruidas por los tsunamis y piensa que estaba haciendo esa gente unos minutos antes. ¿Hablando con amigos? ¿De compras? ¿Planificando su fin de semana? ¿Dónde están ellos ahora? Nadie sabe. ¿Fueron sus últimas acciones de aquel día algo diferente de lo que estamos haciendo nosotros ahora? Si estos pensamientos te hacen sentir aunque sea levemente que no hay tiempo que perder, que tú debes usar éste preciso minuto de la mejor forma posible, entonces medita potentemente en ello. Fusiona tu mente con ésta realización hasta que sea la única cosa que percibas. Renuncia al aferramiento y la aversión hacia los objetos o sentimientos transitorios ya mismo y concéntrate en lo que perdura porque es verdadero y valioso. Un tsunami llegará para nosotros también.
Acontecimientos como éstos pueden seguramente inspirar la bodhichitta. ¿Quién puede mirar este tipo de cosas sin sentir compasión? ¡A veces pareciera que sentimos demasiado! Shantideva (Bodhicaryavatara 6:10) aconsejó que si hay algo que podamos hacer para remediar una situación, entonces hagámoslo. Pero si no hay nada que podamos hacer, entonces aceptémoslo. Las personas religiosas son frecuentemente muy empáticas pero debemos mirar cuidadosamente y distinguir entre lo emocional (reacciones de apego – ansia de que las cosas sean diferentes) y las respuestas que son realistas y sabiamente compasivas. Terremotos, tsunamis, guerras, hambre, enfermedades, etc., una vez que llegan y se instalan debemos aceptar el dolor que conllevan. La aceptación no significa quedarse inactivo. Si hay algo que podemos hacer para ayudar debemos actuar. Los Bodhisattvas hacen el voto de liberar a todos los seres del sufrimiento. No es: “Este es su karma así que no debemos interferir.” Y verdaderamente siempre hay algo que podemos hacer. Aunque no podamos cambiar las circunstancias externas podemos actuar internamente. Hay muchas prácticas para intercambiarnos por los demás y Lama Zopa Rimpoché frecuentemente hace recomendaciones específicas sobre esto. Incluso el más mínimo acto de auto sacrificio, dejando de lado por un solo momento la mente de aprecio por uno mismo, es una práctica muy poderosa. Cuando nuestra mente madura hacia la budeidad espontáneamente actuaremos de la forma que sea más beneficiosa para todos. ¿No es esto el éxtasis? Entonces comienza a dar pasos hacia ello ahora. No dejes esperando al sufrimiento de los seres.
Podemos integrar estos acontecimientos a nuestra práctica de sabiduría para examinarlos conjuntamente con nuestras reacciones para entender como algo tan poderoso puede suceder sin la más minima traza de existencia inherente. Desafíate a ti mismo realmente. Las olas del tsunami son enormes, poderosas. ¿Cómo puede ser que la gente, las ciudades y los acontecimientos en si mismos no tengan existencia inherente? ¿Qué significa? No aceptes nada a la ligera en esto. Sé valiente, desatemorizado. Esta es la realidad, la verdad última. Empújate a comprenderlo de todas las maneras posibles hasta tus huesos. Llega a una conclusión definitiva, inamovible y medita ahí. Debemos hacer esto y lograr una comprensión clara y diáfana ahora antes de que sea demasiado tarde.
Perdemos la compostura cuando estamos desbordados emocionalmente o no sabemos lo que hacer. Pero si usamos estas prácticas y otras que nos ofrecen nuestros Maestros para madurar nuestras mentes, entonces mantendremos la compostura y sabremos que hacer y cada vez más será simplemente hacerlo. El 11 de marzo cuando el tsunami estaba llegando los locutores japoneses de la radio gritaron: “No se detengan! Vayan ahora!” Debemos seguir su consejo!
Tim Burress comenzó a estudiar Budismo formalmente en 1990 en Tokio con Ven. Karma Gelek y con varios Maestros Gelupa en Japón e India. Su primer ingreso a la FPMT fue el programa Descubriendo el Budismo en el 2003. Desde el 2005 tiene una relación epistolar e intercambio de ideas con practicantes que están en prisión, a través del Proyecto de Liberación de Prisiones. En 2008 el cocinó para Lama Zopa Rimpoché durante su visita a Tokio y reportó: “solamente estar con él en el mismo espacio por esa semana fue extraordinario.” Tim vive en la campaña de Hokkaido, una isla al Norte de Japón.
Tags: spanish